Carrots ".. all it takes is a little confidence!"

 

Se esperaba con ganas el nuevo trabajo de Carrots, sobre todo, tras el notable "Sunshine" y su confirmación como una de las bandas más firmes en vivo del panorama estatal. De hecho, la banda de la escudería maña Grabaciones en el Mar ha afrontado el reto intentando dar muestra de sus posibilidades y del inabarcable mundo musical en el que están sumidas sus revoltosas conciencias. La ambición de miras es la primera sensación que te atrae de "...all it takes a little confidence", puesto que no está mal que una banda responda a las expectativas creadas con discos elaborados a base de multitud de influencias y con visión de globalidad musical, aderezándolos con matices propios. En definitiva, que no está mal que los grupos intenten buscar su "Sergeant Peppers" o su "Pet sounds" particular.

Y digo que no está mal aceptar ese aparente órdago, porque siempre es positivo escuchar y apreciar una banda con ideas, con espíritu de superación y con ese don por la creación de universos musicales en cada una de sus canciones. Pero, como todo, esa faceta de la ambición musical se puede ver eclipsada por lo artificial y lo pretencioso, a poco que la idea se vaya de las manos. Aunque no creo que sea exactamente esto lo que les haya ocurrido a Carrots con este nuevo disco, sí pienso que le sobran varias cosas: sin duda, la parte final (es un "deja vu" con canciones con poco futuro), el remate de alguna canción que no se sabe bien por dónde va, y, finalmente, un gusto por el exceso y las ganas de epatar que consiguen que varios temas que comienzan de maravilla terminen por quedar algo insustanciales. No sé si eas eran las intenciones originales del grupo, pero se percibe en algunos momentos que el fervor del mersey beat primigenio y la singularidad de la psicodelia británica se diluye en un artificio musical que se acerca en demasía hacia el pop sinfónico de grupos como Toto y, horror, los Pink Floyd de Gilmour. Que quede claro que en esta faceta lo bordan (se nota que han dispuesto de todos lo medios, ya que hasta el último detalle está controlado y el buen gusto en la producción alcanza a todos los temas), pero, posiblemente, no es ése el mundo que más me atrae del universo musical de Carrots.

La espontaneidad perdida -o aparcada- no es óbice ni supone un obstáculo para apreciar el valor de auténticas maravillas en las que se funden el gusto por la orfebrería vocal del pop de los 60´s con ramalazos soul y psicodelia multicolor. Canciones como la que da título al disco, el pop de siempre -o sea, de influencia "beatle"- de "One, two, three, love" y "A happy day", y los ejercicios de estilo, bordando el pop de cámara más barroco y efectista, de "Yesterday´s bread" y "Maura brown eyes", constituyen los elementos aglutinadores de este auténtico cóctel de sonidos, donde también hay tiempo para los aromas setenteros de los Bee Gees ("The way you look tonight") que de siempre tanto han gustado a Carrots.

Curiosamente, y no es casualidad, los cortes destacados están incluidos todos ellos de la primera parte del disco. Es en la segunda parte -fundamentalmente, en los cuatro últimos temas- cuando afloran con fuerza todos esos detalles que desmerecen, en gran medida, el poder estimulante y clarividente de la primera, llevando al conjunto del disco a una especie de indefinición que te baja de la nube inicial. ¿Se debe a una mala elección de la sucesión de las canciones? Es posible; aun y todo, creo que la sensación de reiteración habría sido difícil de evitar y que alguna canción bien podía haberse quedado aparcada. Con todo, cuanto más se escucha este "...all it takes is a little confidence!", más gusta, y eso, como bien todo el mundo sabe, es buena señal...

Txabo

Editado por : Grabaciones en el Mar