Varios ..

 

Comenzaremos con Editors, más o menos nueva banda británica que pese a la sobresaturación mediática que sufrimos con los plomizos Artic Monkeys, han conseguido su hueco en todas las publicaciones, británicas o no, en los últimos meses. Con "The back room" nos encontramos ante una encrucijada, la de tachar directamente a los británicos de clones continentales de Interpol, o la de darles una oportunidad y dejarnos llevar por sus temas antes de juzgarles precipitadamente.

Puestos a dar a este disco la oportunidad que se merece, el parecido con Interpol es más que evidente, no es que beban de las mismas fuentes (el triángulo Echo & the Bunnymen - Joy División - The Chameleons), sino que su trabajo parece una continuación (más que digna por cierto) de "Antics", con los mismos ingredientes de aquel, voz potente, guitarras afiladas, sonido oscuro y ochentero, y eso sí, unos temas tan contundentes "Munich", "Blood" o "All sparks", garantía más que suficiente como para que nos conformemos con obviar lo evidente, y disfrutar de un disco que no tiene más misterio que el que podría resumir la crítica: "si te gustan Interpol te gustarán, sino …. pues no lo creo"

Otros que remiten a décadas pasadas, aunque de manera bastante diferente, son Anorak, un grupo que sin sacar demasiado ruido, han conseguido llamar la atención de crítica y público con un trabajo de pop electrónico que tan pronto mira a bandas que vivieron su mejor momento hace un par de décadas (Pet Shop Boys, New Order), como alarga la lista de sus influencias hasta el cuartel general de Morr Music, epicentro de todo aquello que se centraba hace unos años alrededor de la llamada "indietrónica".

Lo que han hecho Anorak en "A limited time only" es reciclar los sonidos con los que seguramente han crecido, y mezclarlos y depurarlos con los de bandas contemporáneas como The Postal Service (sí, es el nombre más recurrente) para crear una mezcla de la que salen temas tan redondos como "Another way" o "International airport", paseándose por una estrecha línea que separa sus temas más tranquilos de otros que a falta de un pequeño empujón serían unos contundentes hits bailables.

Quizás en ocasiones les falte un poco de precisión y a falta de ir directos al estribillo desvaríen en exceso y hacen que varios temas pierdan la frescura con la que comienza el disco, pero de todas formas, eso no resta valor al conjunto de un trabajo realmente reseñable.

En similares coordenadas se mueve el dúo Montevideo. Fichados por Jabalina tras escuchar unos temas que se repartían entre demos que ya desde su envoltorio denotaban un excelente buen gusto, el dúo hispano-argentino debuta en el sello madrileño con seis temas de pop electrónico suave y meloso, en la onda de sus medio-compatriotas Entre Ríos, o porque no, de la vertiente más dulce y accesible del catálogo Morr.

Con un hit como "El avión" abriendo el ep medio trabajo está hecho, no queda más remedio que rendirse ante un tema que coronaba una de sus demos, y que es una perfecta conjunción de voces, melodía y ritmos destinados a la pista de baile, la que algunos pueden disfrutar los fines de semana, o la que muchos se tienen que limitar a montarse en su propio cuarto. Tras "El avión", cinco temas más de electrónica perfectamente aplicada a lo que sería una redonda canción de pop elegante y melancólico, como si La Buena Vida aplicasen las lecciones de Tennant y Lowe a sus nuevos temas ("Creo que es martes" podría ser el "Qué nos va a pasar" de Montevideo). Sin duda un excelente estreno del que esperamos su pronta y seguro que deliciosa continuación.

Cambiando totalmente de registro, continuamos con Paula Frazer, sin duda una de las mejores voces del pop-folk actual, no en vano ha colaborado con gente como The Czars o Tindersticks.

Tras la publicación, casi por la puerta de atrás, de su disco acústico y "casero" "A place where i know", vuelve a deleitarnos con una nueva maravilla titulada "Leave the sad things behind".

Siguiendo la senda marcada por "Indoor Universe", su maravilloso primer trabajo firmado con su nombre (antes había publicado varios trabajos imprescindibles como Tarnation), Paula Frazer vuelve a regalarnos un tratado de melancolía aderezada por los mejores ingredientes del pop, folk y country, once temas en los que su voz destaca por encima de cualquier otro elemento, incluso en este trabajo donde las trompetas y pianos dan mayor empuje si cabe a un trabajo realmente excelente y que sigue por la labor de su antedecesor, la de acercarnos en momentos puntuales la cara más alegre y optimista de su autora. Una muesca más en su cuenta, la que suma e iguala, la lista de sus discos publicados, con la de los que pasan directamente a engrosar mi lista personal de discos favoritos. Imprescindible.

Al igual que Paula Frazer, David Pajo es otro de esos elementos que van totalmente a su aire, publicando discos cuando realmente le apetece, e inmerso en multitud de proyectos a los que realmente cuesta bastante seguir la pista.

Su última entrega hasta la fecha viene firmada como Pajo directamente, y es una gozada de disco de pop a cámara lenta con ligeros y sutiles aderezos electrónicos, como un Bill Callahan trasteando en su cuarto con el Cubase recién pirateado.

En "Manson Twins", uno de los mejores temas del disco, se deja llevar por el espíritu de Nick Drake, y aunque por el medio lo deja escapar y nos regala la preciosa y acelerada "Baby please come home", lo vuelve a recuperar en "Mary of the wild moor", otro de los temas que destacan sobre un conjunto, quizás no excesivamente compacto, pero que resulta de lo más agradable, un disco que injustamente ha pasado bastante inadvertido, pero que encantará a todos los que se gravitan alrededor de los elementos comunes de "Pajo", la canción lastimera, el nuevo country … ya saben ustedes …

Nacho Vegas nos volvió a ser fiel a finales del año pasado, y nos regaló otra andanada de temas bajo el título "Esto no es una salida".

Cinco inéditos acompañan a "Nuevos planes, idénticas estrategias", uno de los mejores temas de "Desaparezca aquí", entre estas nuevas composiciones, las más destacadas la tremenda "Con amor y absurdidad" y la rumbera "Mi Marilyn particular", lo que hacen un total de tres temas prácticamente imprescindibles de un total de seis. Es esto bueno o malo? Pues ni una cosa ni la otra, ojalá todos nuestros artistas de cabecera fuesen capaces de componer una veintena de temas redondos al año. Nacho Vegas lo roza el año que toca lanzamiento de disco, ya que nunca se conforma con ello y siempre nos regala temas desperdigados en forma de eps, pero quizás este "Esto no es una salida", sea el más flojo de sus tres entregas del pasado año.

Un trabajo difícil este de ser Nacho Vegas, sobre todo cuando toca hacer la criba entre los temas para decidir cuales van a cada ep o disco, pero claro, cuando todos superan la media, el problema deja de ser tanto problema. De momento, confiamos en que nos deje un añito en barbecho para que lo próximo suyo que escuchemos nos siga sorprendiendo y gustando tanto como hasta ahora.

Finalizamos con dos de los últimos lanzamientos de Keep Recordings, uno de nuestros sellos favoritos del que ya ha pasado por aquí alguna de sus referencias.

Brian Michael Roff & The Deer es el nombre que un viejo conocido de moonpalace, Brian Michael Roof, se aplica cuando graba en formato banda, como ha sucedido en esta ocasión para este "Inventory". Al igual que artistas con los que siempre se le compara como Will Oldham o Neil Young, B.M.Roff toma directamente de las raíces del folk - country norteamericano y lo amasa y aplica sus propios ingredientes para ofrecernos resultados como el de este disco, un conjunto de temas que suenan como la mezcla ideal entre tradición y modernidad, un country actualizado y renovado del que sus mejores bazas son temas como "I would work if i could" (que título!!) o "This yellow yield".

Viola, piano, banjo, acordeón…. todo vale para dar lustre a estos nueve temas que deberían ponerle en boca de todos los aficionados que se derriten con las letanías de Bonnie Prince Billy o que recurren a "After the gold rush" o "Comes a time" como el naufrago que se agarra a la última tabla que queda de un barco que se hunde. Todavía están a tiempo de descubrirle.

Kasino y su ep "Thank you and goodnight" rompen bastante con la "línea artística" de Keep Recordings, más centrada en el country alternativo y todos sus tentáculos. Como decía, Kasino se mueven por un campo totalmente diferente, y es que su sonido encajaría perfectamente entre bandas como Doves, Elbow o el primer disco de Coldplay, con dos temas de pop épico realmente buenos como "Thank you and goodnight" y "Wlak through walls", y tres más, que sin matarnos, forman un conjunto que se salva de la quema de bandas de similar características que últimamente nos desbordan. Si a alguien le interesa alguna de estas referencias de Keep, que corra porque vuelan.

Juanra